Autopublicar es una inversión económica importante. Dentro de eso, siempre hay cosas en las que se pueden priorizar y otras en las que no. Como dice Ana González Duque muchas veces en su podcast, si no inviertes dinero, tendrás que invertir tiempo. Por suerte, hoy en día hay herramientas para autopublicar de todo tipo y vengo a contarte cuáles he usado yo.

Si acabas de llegar a mi página web y no me conoces de antes: ¡Hola! Soy Natalia Belchí, y soy escritora híbrida desde hace muy pocos días. He autopublicado la novela con la que quedé finalista en el Premio Fernando Lara 2025: El don de Gabriela.
La idea de autopublicar un libro llevaba en mi cabeza bastante tiempo. Nunca he autopublicado nada más que relatos gratuitos en digital, nada en físico, nada que precise una inversión económica por mi parte. Y autopublicar requiere de una gran inversión de dinero y de tiempo. Aunque ahora no tengo tanto tiempo disponible como hace unos años, ha sido con algo más de soltura económica lo que me ha llevado ha decidirme por hacer esta inversión.
Yo he tenido la suerte de conocer a Belén Trueba que ha autopublicado antes que yo y ha sido casi mi mentora con todas las preguntas que tenía para ella. Pero a lo mejor tú no conoces a nadie que ya haya autopublicado y, aunque la idea te ronde la cabeza, tienes tantas preguntas que no sabes por dónde empezar.
Serán varios los artículos en los que hable de autopublicación. Hoy concretamente te traigo las herramientas, programas y webs que he necesitado para hacerlo.
Vamos allá.
¿Qué herramientas he usado para autopublicar mi novela?
En mi caso he delegado la ilustración de la cubierta y la corrección de la novela, cosas que sé que yo no soy capaz de hacer. La cubierta porque ilustro fatal y la corrección porque nunca se puede corregir una misma al cien por cien. Luego, por supuesto, he invertido dinero en la impresión y la compra de cosas que, sí o sí, necesito para enviar los libros o para lo que es el proceso de publicarlo (como el ISBN o una gestoría).
Ahora bien, hay cosas que he hecho yo misma (y creo que si yo he podido tú también puedes) y con programas gratuitos o cuyas versiones gratuitas bastan para cumplir.
La promoción:
El tema de las redes sociales y alguna cosa de merchandising (lo que es el diseño).
Todos los posts que he dedicado a El don de Gabriela han sido con la versión gratuita de Canva (y el diseño de la portada, que sí esta pagado). El marcapáginas tiene por detrás una plantilla para que opines qué te ha parecido la historia, he creado unas postales con un QR que contiene las primeras páginas de la novela, todo desde Canva.

La impresión del merchandising:
He recurrido a dos grandes imprentas: Lozano Impresores (que me recomendó Belén) y Pixartprinting.
Lozano es la imprenta del libro físico. Con ellos saqué también los marcapáginas, ya que me venía mejor de precio que en Pixart (lo comprobé) y además podía pedir una gran cantidad por un precio ridículo.
En Pixart pedí la print de promoción y pegatinas para dar con los envíos. Es la primera vez que pido pegatinas, así que ya te diré qué tal.
La maqueta física:
Yo he terminado maquetando en Word directamente (quien dice Word dice cualquier otro procesador de texto), pero es verdad que me descargué Affinity de forma gratuita. Me lo recomendó Belén Trueba y me parece chulísimo y, aunque es poco intuitivo al principio, parece de lo más práctico.
¿Por qué usé Word, entonces? Porque lo manejo mucho más, tuve asignaturas en la universidad en las que me enseñaron a sacarle el máximo provecho a word (secciones, páginas diferentes, anclar a sección anterior…). Aunque estaba algo oxidada, un par de pruebas ensayo-error y algún que otro tutorial de internet me ayudaron mucho a refrescar la memoria.
También usé Word porque mi novela por dentro no es excesivamente complicada ni tiene una maquetación compleja. Tiene un embellecedor y diálogos en mensajes de texto y ya está. Affinity no me permitía importar directamente el archivo de Word para poder trabajar sobre él, sino que tenía ir copiando y pegando las páginas en el programa, así que me parecía demasiado tedioso (y eso que El don de Gabriela no es excesivamente largo…).
Affinity sin duda es genial para ser gratuito, pero mi novela no requería de tanto como para invertir el tiempo en aprender a manejarlo bien.
La maqueta digital:
Aquí pequé de ingenua porque pensaba que me iba a bastar con pasar el archivo de Word por Calibre y chimpún, pero para nada. Había problemas con las imágenes y los embellecedores (y de nuevo, mira que mi novela no tiene muchas). No obstante, podemos echar mano de Amazon y de Kindle Create, incluso si no vas a publicar tu libro con Amazon. Te permite exportar tu libro en .epub sin problema y es muy fácil e intuitivo de usar. Yo además eché mano de este tutorial de youtube.






Deja una respuesta