Aida al habla: Lo que dura un parpadeo.

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Solo hay una cama.

¿Te irías a vivir a un piso con solo una cama si implica tener que dormir con tu crush cuando él tiene novia?

A lo mejor no, pero te gustaría escuchar una historia en la que sí. En ese caso, tengo buenas noticias para ti.

Este libro te interesará:

Preventa del libro, del 16/10 al 29/10. El libro, marcapágina, un overlay de Belén bailando con un body azul de manga larga. un parche con la frase "only one bed" y una entrada para una exhibición de danza.
Cubierta por Lucía Santos (@luchijjk). Overlay por Arandinity

Aida Martí es una escritora valenciana de 22 años que se pasa hoy por aquí para hablarnos de su novedad: Lo que dura un parpadeo, una novela contemporánea y de romance de dos amigos que no se ven mucho por la distancia a la que viven y que de repente se ven obligados a compartir piso y cama para poder sobrevivir en Madrid.

La maquetación es una auténtica pasada. Le podéis echar un vistazo en las primeras páginas que ha dejado Akane para empezar a leerlo.

Si quieres conocer un poco más a Aida y el proceso de escritura de esta novela y además te quieres enterar de un secreto en exclusiva sigue leyendo…

Aida al habla.

Vamos con una clásica, ¿desde cuándo escribes?

Esta es fácil, a los quince años. Hubo una época que me dio por escribir una especie de prosa poética para explicar cómo me sentía. Unos meses más tarde apareció en mi cabeza la idea de escribir una historia (que nunca acabé). Desde entonces no he parado y la escritura se ha convertido en una constante en mi vida.

Has estudiado Arte Dramático. ¿La carrera te ha ayudado en algún aspecto literario?

Sin duda. El teatro me ha ayudado en dos aspectos muy claros. El primero sería la naturalidad de los diálogos (ya que, en una obra teatral escrita, el 90% de la historia son los diálogos) y, por otra parte en los personajes. Estudiar e interpretar un personaje me ha ayudado a darles mayor profundidad  y coherencia a los míos.

Lo que dura un parpadeo trata de Belén y Aarón que se ven obligados a compartir, ya no solo piso, sino también cama, en Madrid mientras estudias. ¿Qué hubieses hecho tú de encontrarte en la situación de Belén?

No habría aceptado, la verdad. Habría seguido buscando piso hasta encontrar uno en el que supiera que iba a sentirme a gusto y bien. Lo de arriesgarme y salir de mi zona de confort no es algo que me haga mucha ilusión.

¿Por qué elegiste el baile como disciplina artística para Belén?

Por dos motivos, básicamente. El primero es que quería que Aarón fuera actor, así que no quería que ella hiciera teatro también. El segundo fue algo más práctico: en la carrera hemos cursado varias asignaturas de danza, así que no me pillaba de nuevas. Tenía una base ya construida y sabía de lo que hablaba.

¿La historia termina así desde tu primer borrador o ha habido algún cambio sustancial a lo largo del proceso de corrección?

El primer borrador y la versión final son muy parecidas. Ha habido cambios de escenas, pero nada que cambiara mucho la historia ni el final.

En tus redes sociales has comentado que Lo que dura un parpadeo viene de una temporada en tu vida en la que te pillaste por un chico. ¿Fue la chispa que te animó a decidirte por escribir esta historia? ¿O ya le dabas vueltas al concepto de un par de jóvenes que se ven obligados a compartir cama a pesar de que se odian?

Fue por el chico. Escribir era y es mi manera de desahogarme, así que me ayudaba a sobrellevar mejor ese amor no correspondido. La idea de la cama apareció después.

La novela tiene un tropo muy marcado que es el only one bed o solo hay una cama. ¿Crees que te ha sido más fácil o más complicado llegar a lectores?

Creo que usar tropos ayuda bastante a llegar a los lectores porque la novela parte de una premisa atractiva. A mí me cuentas la idea de Lo que dura un parpadeo y como  primeras me llama la atención, estoy dispuesta a darle una oportunidad. Si los clichés han funcionado bien durante tanto tiempo es por algo.

Si mañana tus lectores y tu editora te pidieran una secuela, ¿en qué personaje te gustaría centrarte?

Creo que no tendría mucho sentido hacer una secuela de ninguno de ellos. Hay historias que he escrito en las que tengo clarísimo qué personaje me gustaría seguir desarrollando, pero no en esta. Siento que Lo que dura un parpadeo es la historia de Belén y Aarón. No va más allá de eso.

Para terminar, ¿a qué tipo de lectores les puede gustar Lo que dura un parpadeo?

A cualquiera que le guste el salseo, eso desde luego. A los fans de las novelas románticas en las que las cosas se van cociendo a fuego lento.

LA NOTICIA

En primicia, te contamos que estaremos leyendo Lo que dura un parpadeo de Aida Martí (también conocido como el pestañitas) del 7 al 21 de noviembre, tanto por telegram como en twitter con el hashtag #LCParpadeo.

¡Háblanos por redes sociales para apuntarte!

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